El fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación podría convertirse en el pasaje hacia la libertad de Ema Hortencia Gómez, quien junto a Héctor Darío Pérez fue condenada a prisión perpetua por el asesinato del juez Héctor Agustín Aráoz. La resolución del máximo tribunal volvió a confirmar un viejo axioma: los casos polémicos suelen tener desenlaces igualmente controvertidos, agravados por la lentitud de los procesos judiciales, que terminan alimentando la sensación de injusticia.

El 26 de noviembre de 2004 se registró uno de los homicidios más impactantes de las últimas décadas. Por primera y única vez en la historia de Tucumán, un juez había sido asesinado. El caso tuvo, además, un ingrediente adicional: todos los involucrados eran o habían sido policías.

La Corte Suprema ordenó revisar la condena perpetua a Ema Gómez por el crimen del juez Aráoz

Según la teoría del fallecido fiscal Guillermo Herrera, Gómez mantenía una relación sentimental con el magistrado y, al mismo tiempo, era pareja de Pérez. Aráoz se encontraba en su vivienda junto a la mujer cuando, aparentemente, se produjo una discusión. Ella habría llamado a Pérez para que la auxiliara. Luego, el juez de Menores recibió 10 disparos. Sin embargo, la víctima no murió por los balazos, sino por haber quedado desangrada.

LA VÍCTIMA. El juez de Menores Héctor Agustían Aráoz.

Minutos después, llegaron a la escena del crimen Andrés Fabersani -efectivo policial y amigo de los principales sospechosos-, el comisario Rodolfo Domínguez -jefe de la comisaría de Banda del Río Salí- y Rubén Albornoz, sumariante de esa dependencia. El representante del Ministerio Público consideró que podrían haber tenido algún grado de participación en el hecho.

Tres teorías

Durante la investigación surgieron tres hipótesis principales. La del fiscal Herrera sostenía que se había tratado de un crimen pasional cometido por Gómez y Pérez. También afirmaba que los otros efectivos intentaron eliminar pruebas para favorecer a los sospechosos.

El encierro cambió el carácter de Ema Gómez, condenada por el asesinato del juez Aráoz

A través de sus querellantes, los familiares de Aráoz plantearon que el magistrado había sido víctima de una mafia policial que estaba investigando. Según esa teoría, los uniformados se dedicaban a la venta de drogas en el Instituto Roca y obligaban a menores a cometer robos para ellos. Gómez trabajó durante mucho tiempo en el establecimiento y Pérez llegó a desempeñarse como subdirector. Fue desplazado del cargo después de que lo denunciaran por una supuesta distribución de estupefacientes.

La tercera hipótesis, impulsada por Pérez y Fabersani, sostenía que el magistrado había sido víctima de una supuesta mafia judicial. Según esa versión, aquel viernes Aráoz había organizado un asado en su casa al que asistieron funcionarios judiciales. El encuentro, donde habrían abundado el alcohol y las drogas, terminó descontrolándose y, cuando ya no quedaba nadie, Gómez asesinó al juez por una infidelidad ocurrida durante la reunión.

El caso finalmente llegó a juicio en abril de 2011, casi siete años después del crimen. En un debate cargado de tensión y polémicas, los jueces Pedro Roldán Vázquez, Carlos Norry y Emilio Páez de la Torre concluyeron que el móvil había sido pasional. Condenaron a Pérez a 18 años de prisión como autor del homicidio y a Gómez a 15 años por participación secundaria. A Fabersani le impusieron cinco años de prisión por encubrimiento, mientras que Domínguez y Albornoz fueron absueltos.

Héctor Darío Pérez, el condenado por el crimen del juez Aráoz que estuvo prófugo casi 10 años

La fiscal de Cámara Juana Prieto de Sólimo y el abogado Dante Ibáñez, representante de la familia del magistrado, apelaron la sentencia al considerar que los autores actuaron con alevosía y debían ser condenados por homicidio agravado. En 2013, la Corte Suprema de Justicia les dio la razón y ordenó que otro tribunal modificara la condena. Recién en 2015 se leyó la nueva pena: prisión perpetua. Gómez fue la única presente durante la audiencia, ya que Pérez se había fugado. El ex policía fue detenido el año pasado en su domicilio y semanas más tarde escuchó la misma sentencia que su coimputada.

El final

En 2017, después de que el máximo tribunal tucumano rechazara sus planteos, el defensor oficial Guillermo González, representante de Gómez, presentó una queja ante la Corte nacional contra la segunda condena impuesta a su defendida. Cuando el caso parecía definitivamente cerrado, nueve años después los jueces Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti hicieron lugar al planteo y ordenaron que otro tribunal la condene nuevamente, pero por el delito de homicidio simple.

Ahora un juez o tribunal del régimen conclusional deberá fijar una nueva pena, trámite que podría extenderse durante varias semanas. El monto previsto por la legislación vigente va de ocho a 25 años de prisión. Si se le impusiera una condena de 15 años, Gómez debería recuperar la libertad de inmediato porque ya habría cumplido la pena. “Hay que hacer correctamente los cómputos. Incluso si no hubiera agotado la totalidad de la condena, tendría gran parte de la pena cumplida, por lo que podría acceder rápidamente a la libertad”, explicó una fuente judicial.

La situación de Pérez es similar. A él también podrían anularle la perpetua que recibió el año pasado. Sin embargo, a diferencia de Gómez, permaneció prófugo durante más de una década, por lo que todavía le quedarían varios años de prisión por cumplir. De todos modos, habrá que esperar cuál será la estrategia de su defensa. Cuando fue sentenciado nuevamente, sus abogados solicitaron que recuperara la libertad por prescripción.

Mientras tanto, González podrá comenzar las gestiones para solicitar que Gómez sea excarcelada hasta que la nueva sentencia quede firme, trámite que comenzará la próxima semana. En el caso de Pérez, debido al tiempo que permaneció evadido, resulta poco probable que obtenga ese beneficio.

Un largo derrotero judicial

2004
El juez Héctor Agustín Aráoz es asesinado a balazos.

2011
Son condenados por homicidio simple Ema Gómez y Darío Pérez.

2013
La Corte Superema de Justicia la Provincia anula la sentencia y pide que se dicte otro fallo.

2015
Gómez es condenada a perpetua y Pérez se fuga.

2017
El defensor de la condena lleva el caso a la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

2025
Atrapan a Pérez y semanas después es condenado a perpetua.

2026
La Corte de la Nación anula el último fallo y pide que se dicte otro.